El partido de vuelta de los play-offs de la UEFA Europa League enfrenta al Celta de Vigo al PAOK FC en Balaídos, tras haber obtenido una ventaja favorable tras su triunfo por 2-1 en Grecia. Este resultado inesperado coloca al equipo gallego en una posición ventajosa para lograr la clasificación.
El Celta llega a este partido con la confianza renovada tras su victoria a domicilio, caracterizada por una actuación sólida en la que compitió con eficacia y aprovechó sus oportunidades. En el contexto europeo, ha demostrado ser fiable en casa, consiguiendo victorias en tres de los cuatro partidos de la fase de grupos, lo que demuestra su carácter y su capacidad para imponer su influencia a través de su ritmo. Además, a principios de esta temporada en competición europea, se enfrentó al PAOK en Balaídos, saliendo victorioso por 3-1, un importante precedente reciente. Si bien posee flexibilidad en su planteamiento, el Celta no es un equipo que adopte una estrategia cautelosa cuando compite ante su afición.
Por el contrario, el PAOK se caracteriza por ser un equipo con una orientación ofensiva que convierte sus partidos en encuentros de alta puntuación. Su rendimiento en la fase de liga a domicilio ha dado como resultado resultados notablemente altos, incluyendo una derrota por 4-2 en Lyon, un empate por 3-3 contra el Ludogorets y un triunfo por 3-4 en Lille. Esto indica que, si bien son competitivos y capaces de marcar, también encajan un número significativo de goles. Para superar el 1-2, deben adoptar un enfoque más agresivo, lo que podría resultar en un partido aún más tumultuoso. Sin embargo, su desafío radica en que, cuando avanzan ofensivamente, a menudo les resulta difícil defenderse eficazmente contra oponentes veloces.