El último partido oficial del equipo fue en el torneo preolímpico europeo para la Copa del Mundo (Hungría como anfitriona, Irlanda como visitante). El encuentro finalizó con un marcador de 2-3.
El último ciclo de clasificación fue decepcionante: los húngaros mantuvieron sus opciones hasta el final sin clasificarse para un Mundial. En el grupo F, fueron un equipo competitivo: sumaron puntos, jugaron a un nivel clásico y fueron serios aspirantes al segundo puesto.
El resultado llegó en el partido decisivo contra Irlanda (2-3). Hungría solo necesitaba un empate para mantener vivas sus esperanzas de clasificación, pero quedó relegada al tercer puesto en un partido con muchos goles. En resumen, una campaña de buen juego sin resultados. Hungría demostró una vez más que puede competir, pero no en el momento crucial.
El último partido oficial que disputaron los visitantes actuales fue en la fase de clasificación para la Copa del Mundo, Europa (anfitrión: Suecia, visitante: Eslovenia). El encuentro terminó en empate 1-1.