La denuncia formal presentada por el Racing de Santander contra el FC Barcelona gira en torno a la venta del centrocampista Pablo Torre al RCD Mallorca por 4,95 millones de euros. Según el Racing, esta operación fue diseñada intencionadamente para evitar el pago de una plusvalía a la que tienen derecho según un acuerdo contractual previo con el Barcelona.
Contexto del conflicto
- En 2022, el Racing vendió a Pablo Torre al Barcelona con un acuerdo que incluía cláusulas económicas, entre ellas una que establecía que el Racing recibiría un porcentaje del traspaso futuro si el precio era igual o superior a 5 millones de euros.
- La reciente venta al Mallorca se fijó en 4,95 millones, justo 50.000 euros por debajo del umbral para activar la plusvalía, lo que ha generado sospechas de mala fe por parte del Racing.
Postura del Racing de Santander
- El club cántabro denuncia una «transacción ejecutada de mala fe» y ha enviado un burofax al Barcelona, además de remitir el caso al comité de arbitraje de LaLiga.
- Manolo Higuera, presidente del Racing, argumenta que el valor real del traspaso es superior al declarado públicamente, basándose en cláusulas como la opción de recompra de 10 millones de euros que el Barcelona mantiene sobre el jugador y un porcentaje de derechos futuros por cualquier futura venta.
- Para el Racing, estas cláusulas reflejan la verdadera valoración de Pablo Torre, que debería superar el mínimo para activar la plusvalía. También consideran que cualquier ganancia futura por la venta del jugador debería beneficiarles a ellos en vez de al Barcelona.
Posición del FC Barcelona
- El Barcelona sostiene que la operación está conforme a los términos contractuales y que el precio de 4,95 millones es el realmente acordado con el Mallorca.
- El club niega que haya mala fe y explica que las cláusulas de recompra y derechos futuros no forman parte del precio de venta actual, sino que son acuerdos separados y posteriores a la transacción principal.
- Según el Barcelona, no se alcanzó el umbral mínimo para activar el pago de plusvalía al Racing.
Implicaciones
Este conflicto refleja un caso complejo de interpretación y ejecución de cláusulas contractuales en traspasos de jugadores, donde la manipulación del precio declarado puede afectar derechos económicos y pagos entre clubes. La resolución del arbitraje de LaLiga será clave para determinar si hubo efectivamente mala fe o si la operación se realizó dentro de la legalidad contractual.
💡 En resumen, el Racing de Santander reclama una compensación económica que depende de la valoración real del traspaso, mientras que el Barcelona defiende la legalidad y transparencia del acuerdo.