El Barça brilla, se divierte y arrasa en el Gamper frente al Como
Regresa la versión 2. 0 del Barça de Flick. Un elenco que durante la temporada pasada emocionó a sus aficionados y que ha sido extrañado por el barcelonismo, especialmente en esos meses de verano inciertos, repletos de rumores que saturan las oficinas del Camp Nou, que continúa en una obra interminable, lo que llevó a trasladar la celebración del Gamper al terreno de juego del Johan Cruyff. Sin embargo, dentro del campo, todo es diferente. Este Barça sigue siendo un conjunto ansioso por disfrutar. Un equipo que, ante el Como dirigido por Cesc Fàbregas, se despachó con una contundente goleada (5-0), comenzando con un par de goles de Fermín, otro tanto de Raphinha y el primer doblete del nuevo portador del número 10: Lamine Yamal. El Barça dejó claro que todavía es un avión en el aire y que, bajo la dirección de Flick, tiene la mirada puesta en lo más alto.
“El año pasado vivimos momentos muy hermosos”, expresó el entrenador de los actuales campeones de La Liga, la Copa del Rey y la Supercopa de España. “En esta nueva temporada nos esforzaremos sin excusas. Nuestro objetivo es ganar”, prometió el alemán, hablando un perfecto castellano. Fuera de los discursos, sin embargo, se comunicará en inglés, tanto con los medios como con los jugadores.
El Barça se presentó sin Iñigo Martínez, quien se trasladó a Arabia, pero Pau Cubarsí lucía orgullosamente su número 5. Además, contaba con dos jugadores que llevan el dorsal número 1: Ter Stegen, el portero y capitán que Laporta ha perdonado, y el recién llegado Joan Garcia, quien es la apuesta de Flick en la portería. Ter Stegen inició su Gamper recibiendo algunos abucheos en un Johan Cruyff que no estaba en su mejor forma. Porque esto no es el Camp Nou como debería ser. Ni siquiera se asemeja a Montjuïc. Con una multitud muy turística, 475 asientos VIP con sus cojines negros, intentaron justificar la palanca de 100 millones que, en teoría, permitirá inscribir a los nuevos fichajes; escaso público y mucho calor, el Gamper fue algo distinto.
“Para mí, era crucial resolver el inconveniente existente. Es momento de avanzar y dejar atrás el pasado”, comentó Ter Stegen, tomando un respiro que era tanto necesario como arriesgado, para explicar sus dudas iniciales con respecto a su consentimiento médico y para que el club, siempre sobrepasado, pueda inscribir a Joan Garcia. Los pocos aficionados presentes no le ovacionaron, pero tampoco lo abuchearon, aunque la temperatura emocional del Johan era poco confiable.
Ter Stegen también asumió un rol de liderazgo junto a los nuevos fichajes: Joan Garcia, Roony Bardghji, quien hereda el 19 de Lamine, a quien abrazó, y Rashford, que optó por el 14. “Con estos nuevos jugadores seremos más fuertes”, afirmó. Finalmente, el capitán mostró su gratitud a Flick, entonando el tradicional «salid y disfrutad» que ha acompañado al equipo desde la llegada del técnico.
Los más aclamados en el Gamper fueron los goleadores Lamine Yamal, Raphinha y Fermín, así como Joan Garcia, el único que disputó los 90 minutos. Pulcro en su juego de pies y seguro en su labor bajo los palos, recibió la primera gran ovación de la noche tras una impresionante parada frente a un Como -tercero en la Serie A- que, desde el inicio, mostró la esencia barcelonista que caracteriza a su entrenador, Cesc Fàbregas, utilizando muchas pasadas interiores y generando peligro en combinaciones creadas por Sergi Roberto, excapitán culé, y Álex Valle, otro canterano, en el lateral izquierdo.
Sin embargo, luego se desmoronó. El Barcelona, a pesar de la ausencia de Iñigo, logró desplegar su mejor arma ocultando la línea para desconcertar a Addai, que se vio atrapado en un constante fuera de juego, mientras Araújo interceptaba balones a la derecha de Cubarsí con Eric Garcia y Balde actuando como laterales. El Barcelona empezó a recuperar su conexión con el balón y, con un mediocampo formado por Pedri y De Jong, Fermín se desató: recuperó un balón y se atrevió a marcar no uno, sino dos golazos desde fuera del área. Posteriormente, brilló al lanzar un pase para Rashford, quien asistió a Raphinha para marcar con facilidad.
El gol más divertido de la primera mitad lo logró Lamine Yamal, aprovechando un momento de distracción de Van der Brempt: Raphinha le robó el balón y se la pasó al 10 del Barça, quien anotó a puerta vacía.
En el segundo tiempo, Flick decidió sustituir a Rashford, que no tuvo su mejor día. Situado en la punta del ataque debido a la lesión de Lewandowski, hizo lo más sencillo, pero falló la oportunidad más clara de la noche con su pierna izquierda. En su lugar, entró un aclamado Ferran Torres. Con un control bien ejecutado hacia la derecha, el tiburón dio un regalo a Lamine Yamal, quien envió el balón a la red para lograr el 5-0.
Mientras Lamine desaprovechaba la oportunidad de un hat-trick, Sergi Roberto se despidió de la manera soñado con la camiseta del Barça, dejando el terreno de juego entre abrazos de sus excompañeros y el reconocimiento del público. Completó 373 partidos con el club desde 2010 hasta 2024, siempre orgulloso de su barcelonismo y versatilidad.
Posteriormente, Flick hizo un cambio total del equipo. Y al final, jóvenes promesas como ‘Dro’, que se situó en la mediapunta, Jofre Torrents en el lateral zurdo y Toni Fernández en la banda disfrutaron de su nuevo equipo. El Barça, enredado en sus asuntos administrativos, sigue cautivando en el campo. La próxima parada será en Mallorca, en el estreno liguero de la temporada 2025-2026.