El miércoles anterior, la selección nacional de Costa Rica tenía previsto enfrentarse a su homóloga iraquí, que previamente había sido derrotada por 4-0 por México en Girona, en lo que iba a ser el último partido amistoso para el equipo de Luis Fernando Suárez. Sin embargo, el partido finalmente fue cancelado.
La situación surgió cuando las autoridades iraquíes intentaron sellar los pasaportes de los jugadores costarricenses, una acción que no se había organizado previamente. Esto representó un problema importante, ya que el sellado de los pasaportes habría generado complicaciones para los costarricenses al ingresar a Qatar, entre otras preocupaciones.
La Federación Costarricense de Fútbol confirmó que el partido contra Irak fue suspendido debido al incumplimiento de un acuerdo relativo a la no estampación de pasaportes. En consecuencia, se decidió cancelar el partido y abstenerse de ingresar a Irak.
Costa Rica debutará el 23 de noviembre contra España en el partido inaugural del Grupo E. Posteriormente, competirá contra Japón el día 27 y concluirá la fase de grupos el 1 de diciembre con un partido contra Alemania.