El Barça sigue mejorando y el Athletic sigue intentándolo.

El Barça sigue mejorando y el Athletic sigue intentándolo.

San Luis juega contra el León

El Barça se enfrentó a un Athletic Club ansioso por destronar a los campeones, pero no pudo ser. El líder de la Liga F salió con todo en un once inicial confuso, marcado por el inminente regreso de Cata Coll tras su lesión, así como por la excepcional actuación de La Masia.

Primera parte: Salma Paralluelo ha vuelto. El FC Barcelona Femení recuperó su mejor forma… y lo hizo con estilo. Porque no fue solo una victoria. Fue una declaración de intenciones. El Barça goleó al Athletic Club Femenino por 7-1 en un partido que se decidió al descanso (3-0) y que sirvió, sobre todo, para recuperar la confianza justo antes del inicio de la campaña que la definirá, en la que en las próximas semanas se enfrentará al Real Madrid tres veces: dos fuera y una en el Camp Nou.

Desde el principio, fuimos un equipo diferente. Más nosotros. Más Barça. Salma Paralluelo rompió el empate —con asistencia de Alexia Putellas— en tan solo 10 minutos. Y a partir de ahí, el partido se abrió. El Barça empezó a fluir. Clàudia Pina aumentó la ventaja, Carla Julià puso el tercero y antes del descanso hubo tiempo para que Sydney marcara el cuarto. Un 4-0 que no solo reflejaba una superioridad absoluta, sino también una sensación especial. Porque no solo ganábamos. Conectábamos, jugábamos, marcábamos y dominábamos.

Segunda parte: El Barça no para. En la segunda parte el terreno de juego no cambió. Pina puso el 5-0, el Athletic recortó distancias en un ataque aislado, y el Barça no dudó.

Fue entonces cuando Kika Nazareth apareció con un doblete para sellar el marcador final de 7-1. Un resultado abultado, pero sobre todo fiel al juego visto. A pesar de los dos goles, aunque fue el segundo que se quejó quien se marchó cojeando por la jugada, todo deja al jugador con una sensación agridulce. Según Pere Romeu, se someterá a pruebas hoy mismo para descartar cualquier posible lesión.

Un partido con mucha rotación, con cambios, con el mensaje claro: tres puntos y tres Clásicos por delante. Y, en resumen, se queda así: el equipo ha recuperado su identidad de la mejor manera posible para volver a ser ese equipo que te mete en la cabeza, que te desgasta y que nunca entiende si le ganas por 6 a 0.