«¡Qué has hecho, papá…!». Esa frase de nuestro inmortal Lázaro Candal resuena

¿Se le ha agotado el motor al Real Madrid?

«¡Qué has hecho, papá…!». Esa frase de nuestro inmortal Lázaro Candal resuena hoy en el Santiago Bernabéu, pero no por una falta cometida dentro del área. Simplemente por ser un equipo totalmente desequilibrado. El Real Madrid tocó fondo de la peor manera posible: el gol llegó en el último instante este viernes contra el Celta de Vigo por 2-1, tras haber sucumbido previamente ante Osasuna y Getafe. Y ojo. No son, ni mucho menos, el peso muerto del grupo, claro. Pero tampoco los pesos pesados ​​de Europa. Que los merengues hayan perdido seis puntos en tres partidos contra los «pesos medios de la liga española» significa que LaLiga supone un verdadero reto para ellos, amigo.

Una mala racha que no estaba en el libro de jugadas del Real Madrid
Nadie en su sano juicio veía al equipo de Álvaro Arbeloa entrar en semejante bache con el final a la vista. Dolió la derrota contra Osasuna por su incapacidad para definir, pero la derrota contra el Getafe ya había hecho sonar las alarmas en Valdebebas. Su incapacidad para sumar puntos no es el único motivo de preocupación; de hecho, a veces se les ve apáticos, como si jugaran con arena en las botas; falta fluidez en el centro del campo, la defensa está más confusa que un técnico de teléfonos en la avenida Francisco Fajardo a las 6 de la tarde. ¿Qué pasa con el Real Madrid? Sin duda, esta es la pregunta que se hace la gente. Para nosotros, no es falta de talento, sino una crisis de identidad que deja al Real Madrid atrás en el peor momento posible, justo cuando el calendario está que arde y un punto se convierte en oro.

Imagen del artículo: ¿Se ha agotado el motor del Real Madrid?

El fantasma del Barcelona y la presión del liderato
Mientras el Madrid se tambalea, por si fuera poco, el Barcelona parece ir en un cohete, aunque suene a mal gusto en la «guerra» planetaria. Que ellos; la diferencia en la tabla se estira como un chicle y la afición azulgrana ya está inflando el pecho. Pero ojo, no es solo el Barça, es el Atlético, es el Villarreal, son todos ellos «con cuchillos entre los dientes», disfrutando del momento y aprovechando cualquier tropiezo del Madrid. A la rivalidad se suma esta crisis. Ver a tu peor enemigo en la cima mientras tú ni siquiera eres capaz de encadenar dos victorias es una afrenta al orgullo. La Liga española ya no es un paseo por el parque; ahora, si bajas la guardia un segundo, cualquier equipo te derribará y te dejará expuesto.
¿Podrá Arbeloa enderezar el rumbo? La pregunta clave es: ¿hay suficiente temple en este grupo para hacerlo? Arbeloa tiene un problema candente, sí señor; tiene que sacudirse el polvo y recordarles a sus jugadores que uno se pone la camiseta del Real Madrid, ¡no se pone la camiseta y gana por ello! Si quieren estar en la lucha por el título, necesitan dejar de jugar a lo seguro y encontrar ese toque final que casi les ha convertido en su sello. Queda mucho camino por recorrer en el torneo, pero el respiro se ha evaporado. Si el Madrid quiere volver a la lucha y no dejar el camino en Barcelona para caminar hacia el título, ¡tiene que reaccionar! No hay mañana. Como diría Papaíto: «Dilo bien, qué angustia, qué nervios, qué desesperación…». Es el Rey de Europa quien nos va a demostrar si aún lleva la corona o si toda la temporada va a ser solo suspiros y lamentos. ¡Ya veremos!