Chipre venció 3-2 a Moldavia

Chipre ha mostrado un rendimiento irregular últimamente. En sus últimos cinco partidos, acumulan una victoria, un empate y tres derrotas. Si bien anotan con regularidad, su defensa es vulnerable, encajando más de 1,6 goles por partido. Los atacantes son buenos, pero la regularidad es un problema. La falta de confianza en casa es evidente: tras no haber ganado en siete de sus últimos ocho partidos de liga como local, es comprensible preguntarse si esto afecta a su confianza.

Moldavia también tiene sus propios problemas. El equipo ha perdido cuatro de sus últimos cinco partidos, con un empate que evidencia sus dificultades. En sus últimos diez encuentros, Moldavia ha promediado 0,6 goles a favor y 3,3 en contra por partido, lo que revela una doble debilidad en el campo. En definitiva, la situación se ve complicada, pero al menos esto les sirve de incentivo para esforzarse al máximo de cara al nuevo ciclo oficial.