Llegamos a la jornada 28 de La Liga, donde el RCD Mallorca recibirá al RCD Espanyol en Son Moix en un choque entre dos equipos con serias dudas sobre su estado de forma reciente.
Por un lado, está el Mallorca, que atraviesa un momento realmente difícil. El conjunto balear se encuentra actualmente en zona de descenso tras cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos de liga y solo ha ganado dos desde diciembre. Las estadísticas hablan por sí solas. La ventaja de jugar en casa tampoco ha sido una aliada infalible últimamente, ya que ha perdido sus dos últimos partidos como local. Sin embargo, durante gran parte de la temporada ha logrado sumar puntos valiosos en su estadio incluso contra rivales de primer nivel como el Atlético de Madrid, el Athletic Club y el Sevilla FC. Así pues, su situación es precaria, pero jugar en casa les beneficia.
El Espanyol tampoco atraviesa un buen momento, a pesar de ocupar la séptima posición. El equipo continental estuvo cerca de los puestos de Champions League, pero ha mostrado un bajón desde 2016. De hecho, aún busca su primera victoria del año, lo que incluso le ha hecho descender en la clasificación. Su rendimiento como visitante tampoco es bueno, ya que el Espanyol no ha ganado fuera de casa desde diciembre y acumula cinco partidos como visitante sin conseguir la victoria. Si bien los enfrentamientos anteriores muestran poca diferencia entre ambos equipos, en Mallorca el historial favorece claramente al equipo local, pues el Espanyol no ha ganado en este estadio desde 2010.